¿Te cuesta seguir el ritmo de la transformación tecnológica en el sector energético? No te preocupes, no estás solo. En 2025, la ingeniería energética está cambiando a un ritmo nunca visto. Nuevas herramientas, nuevos modelos de negocio, nuevas exigencias. Y en medio de todo eso: tú, el ingeniero que tiene que estar al día para seguir siendo relevante.
Pero, ¿por dónde empezar? Aquí tienes una brújula: estas son las cinco tecnologías clave que marcarán el futuro inmediato del sector. No hablamos de ciencia ficción. Hablamos de lo que ya se está implementando en proyectos reales. Si estás en energía, estas cinco tecnologías deberían estar ya en tu radar.
Inteligencia artificial
La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una aliada esencial para el sector energético. Ya no es solo un concepto de laboratorio: está optimizando la forma en que producimos, distribuimos y consumimos energía.
Algunas de sus aplicaciones más relevantes:
- Predicción de demanda y producción renovable: analiza datos meteorológicos y de consumo para anticipar picos y ajustar la producción.
- Mantenimiento predictivo: detecta patrones de funcionamiento anómalos antes de que se produzcan fallos, mejorando la fiabilidad de equipos críticos.
- Gestión de redes inteligentes: ajusta la distribución en tiempo real para evitar sobrecargas o pérdidas innecesarias.
Enagás, por ejemplo, ya aplica IA para mejorar la gestión de infraestructuras gasistas en tiempo real.
Gemelos digitales
Un gemelo digital es una réplica virtual de un sistema físico. Puede ser una turbina, una planta entera o incluso una red de distribución. Y sí: se comporta como el sistema real, en tiempo real.
¿Para qué sirve?
- Simulación y optimización sin riesgos: puedes probar cambios de configuración antes de aplicarlos.
- Mantenimiento y diagnóstico remoto: visualizas cómo está funcionando una instalación aunque esté a cientos de kilómetros.
- Formación técnica avanzada: simulas fallos, escenarios y decisiones con fines didácticos o de planificación.
En el ámbito energético, Eurecat y el Instituto de Tecnología de la Energía ya están usando gemelos digitales en proyectos de hidrógeno verde para optimizar su eficiencia y reducir costes.
No es una herramienta del futuro. Ya está aquí, y cada vez más empresas la integran en sus operaciones.
Almacenamiento energético
La integración de renovables en la red tiene un problema claro: su producción no siempre coincide con la demanda. ¿La solución? Sistemas de almacenamiento energético cada vez más eficientes y versátiles.
Los avances más prometedores:
- Baterías de estado sólido: más seguras y densas que las de ion-litio.
- Almacenamiento térmico: aprovecha el calor residual o lo almacena en sales fundidas o materiales de cambio de fase.
- Hidrógeno verde como vector de almacenamiento: se convierte la electricidad en hidrógeno y se vuelve a convertir cuando se necesita.
España está apostando fuerte en esta línea: el Gobierno ha financiado numerosos proyectos que combinan renovables y almacenamiento en comunidades energéticas locales
Si trabajas con fotovoltaica, eólica o redes, este es un campo donde tu conocimiento puede marcar una diferencia directa.
Electrificación industrial
Muchos procesos industriales siguen dependiendo de gas, carbón o fuel. Pero eso está cambiando. Electrificar la industria es una prioridad para alcanzar los objetivos climáticos.
Esto significa:
- Sustituir hornos de combustión por sistemas eléctricos más eficientes.
- Integrar bombas de calor industriales en procesos térmicos.
- Automatizar consumos para adaptarse a las señales de precio del mercado eléctrico.
En sectores como la alimentación, el textil o la química, ya se están viendo plantas 100% electrificadas, como la fábrica automatizada de Consinee en China, que ha reducido su consumo un 35% gracias a sistemas de IA y electrificación
Los ingenieros con conocimientos en eficiencia energética, control eléctrico e integración de renovables tendrán una ventaja competitiva clara.
Hidrógeno verde
El hidrógeno verde —producido con energías renovables a través de la electrólisis del agua— está en el centro de todas las estrategias de descarbonización. ¿Por qué? Porque es el mejor sustituto del gas natural en procesos que no pueden electrificarse fácilmente.
Ya hay avances claros en:
- Producción con nuevos catalizadores: como los desarrollados por Matteco en Valencia, que reducen el coste energético de la electrólisis hasta en un 30%
- Uso industrial: siderurgia, refinerías y transporte pesado están probando reemplazar combustibles fósiles con hidrógeno renovable.
- Almacenamiento energético a gran escala: convierte electricidad en hidrógeno y lo vuelve a transformar cuando se necesita.
La Agencia Internacional de la Energía ha identificado más de 700 proyectos de hidrógeno verde activos o planificados para 2030.
Si entiendes cómo se produce, se transporta y se almacena, tendrás un conocimiento clave para trabajar en los próximos proyectos estratégicos del sector.
Estas cinco tecnologías —inteligencia artificial, gemelos digitales, almacenamiento, electrificación e hidrógeno verde— no son una moda. Son los pilares sobre los que se está construyendo el nuevo modelo energético.
Y el sector necesita ingenieros que no solo sepan de instalaciones o normativa. Necesita perfiles técnicamente sólidos y tecnológicamente actualizados. Profesionales capaces de liderar esta transición desde dentro.
Así que dinos….
¿Con cuál de estas cinco tecnologías vas a empezar a profundizar?
¿Ya estás trabajando con alguna?
En Dynatec seguimos muy de cerca cada una de ellas, porque sabemos que formar parte del cambio empieza con estar bien informado.