Mucho hemos visto y leído a lo largo de nuestra vida acerca de una invención tecnológica que, suele creerse, rosaría lo fantasioso, lo maravilloso: la clonación. Sin embargo, la clonación vió la luz mucho antes de lo que esperaríamos, con el nacimiento de la querida e histórica oveja Dolly.

Tecnología para la clonación

El nacimiento de la oveja Dolly marcó un suceso sin precedentes en la historia de la tecnología. Dolly fue el primer mamífero en ser clonado a través de una célula adulta, lo que la convirtió en la oveja más famosa del mundo.

¿Por qué se habla de “clon”?

Cuando hablamos de que un ser fue clonado, nos referimos al momento en que la tecnología logra dar lugar al surgimiento de un nuevo ser, que cuenta con exactamente la misma secuencia de ADN que su progenitor, lo que hace que ambos sean perfectamente idénticos.

Nace Dolly, la oveja más famosa del mundo.

http://www.eldiario.ec/noticias-manabi-ecuador/397530-se-cumplen-20-anos-de-la-clonacion-de-la-oveja-dolly-un-hito-de-la-genetica/

Para lograr dar lugar al nacimiento de Dolly, un gran grupo de científicos, investigadores y estudiosos de la tecnología utilizaron una célula de ubre de una oveja de color blanco, perteneciente a una especie denominada Finn Dorset, la cual tenía seis años de edad.

Uno de los mayores desafíos consistió en tener que reprogramar las células de ubre de modo de que puedan mantenerse con vida pero sin continuar su crecimiento natural. Logrado ello, procedieron a inyectar la célula al interior de un óvulo no fecundado, al que se le había quitado el núcleo, y generando que las células se fusionaran a partir de distintos impulsos eléctricos. Este óvulo no fecundado provenía de una oveja hembra de cara negra.

Una vez finalizado el procedimiento de la fecundación, los científicos debían asegurarse que la célula que resultase de dicho proceso tuviera el desarrollo de un embrión. Para asegurarse de eso, llevaron adelante el cultivo de la misma durante un período que rondó de los seis a siete días, en los cuáles podría observarse si esta célula se dividía y se desarrollaba con normalidad. Una vez conseguido esto, se implantó la célula en el cuerpo de una “madre en alquiler”, que era una oveja de cara negra. Al igual que su progenitora, Dolly nació con la cara blanca.

En total, los científicos llevaron a cabo 277 fusiones celulares, desarrollando así un total de 29 embriones tempranos que fueron implantados en 13 ovejas “madres de alquiler”, pero fue uno sólo el embarazo que logró llegar a término, dando lugar al nacimiento de un cordero Finn Dorset 6LLS de 6,6 kg de peso, que vió la luz luego de un tiempo de 148 días de gestación.

Dolly significó un salto cualitativo en materia de tecnología para la clonación que no tenía precedentes, pero su descendencia ha sido casi nula.

¿Cómo fue la vida de Dolly?

Nacida hace un total de 20 años, en 1996, Dolly mantuvo la vida de una oveja normal, aunque un poco sobreprotegida solamente. Se apareó y tuvo crías como cualquier oveja normal. He allí el siguiente gran descubrimiento de la ciencia: los animales clonados sí pueden tener crías.

Dolly vivió un total de seis años y medio, aplicándosele la eutanasia en el año 2003. Dolly padecía de artritis en la articulación de una de sus patas traseras y adenomatosis pulmonar, que es una enfermedad muy frecuente en ovejas que son criadas en el exterior. Ninguno de los problemas de salud que Dolly tuvo fue característico de su condición de oveja clonada, sino que se trató de problemas típicos de la oveja como especie.

Sin embargo, es cierto que los cromosomas de Dolly eran un tanto más pequeños que los de las demás ovejas de su misma edad. El envejecimiento temprano de Dolly podría ser (y así fue) explicado por el hecho de haber sido desarrollada del núcleo de una oveja que ya contaba con una edad de seis años.

Clonación y futuro, ¿tecnología para la continuidad?

Luego del nacimiento de Dolly, se ha ido desarrollando la clonación de otras nuevas ovejas. En el año 2004, científicos desarrollaron nuevos avances en tecnología para la clonación, a través de los cuales se logró clonar a un ratón a partir de la utilización del núcleo de una neurona olfativa, lo cual ayudó a demostrar que el núcleo del animal donador puede provenir de cualquier tipo de tejido del cuerpo.

A medida que la tecnología para la clonación se ha ido perfeccionando, la aplicación de esta técnica en animales ha pasado a convertirse en un procedimiento progresivamente más fiable y económico. A partir de ello, tuvo lugar el nacimiento de una serie de explotaciones comerciales de dicha técnica, con el ofrecimiento de animales domésticos clonados.

Es importante resaltar que, en la actualidad, el uso de la técnica de clonación no está permitido en los seres humanos. De todas maneras, los avances en materia de tecnología para la clonación continúan su rumbo y seguramente pronto volverán a sorprendernos con saltos exponenciales e invenciones inimaginables.

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