Loa avances en materia de ingeniería nos permiten, hoy, figurarnos un mundo de un futuro cercano completamente diferente al que vivimos hoy. En este, podrán ahora nuestros dispositivos ser cargados a través de la electricidad inalámbrica.

Con ingeniería, a 5 años, la electricidad inalámbrica podría ser una realidad

 

Amador Menéndez Velázquez es investigador del Instituto Tecnológico de Materiales de Asturias. Además, es autor de un libro que ha ganado gran reconocimiento, llamado: “Historia del futuro. Tecnologías que cambiarán nuestras vidas”. En el marco de Bimtecnia 2017 y más específicamente durante su intervención en el Foro del Conocimiento, Velázquez explicaba de qué manera la fibra óptica como material capaz de canalizar la luz y las ventanas de cualquier vivienda convertidas en centrales fotoeléctricas podrían ser una realidad en un futuro no muy lejano.

https://columnacero.com/tecnologia/5939/la-electricidad-inalambrica-sera-una-realidad-en-los-hogares-en-tan-solo-cinco-a/

En relación con esto, el investigador afirmaba lo siguiente:

“Dentro de cinco años se podrán ver viviendas en las que todos sus dispositivos eléctricos sean alimentados inalámbricamente. De hecho, una empresa norteamericana tiene muy avanzado su desarrollo en un prototipo. Esto supondrá, sobre todo, una gran ventaja para los usuarios”.

Teniendo a la fibra óptica como elemento canalizador, estas innovaciones en materia de tecnología permitirían, además, lograr un mejor aprovechamiento de la luz natural para la iluminación de los hogares. El aprovechamiento energético, en todas sus facetas, es uno de los ejes fundamentales de estas investigaciones.

En el campo de la ingeniería nanofotónica, se ha destacado fundamentalmente la integración arquitectónica que, gracias a la pintura, convertirá a las ventanas de los hogares en centrales fotoeléctricas pequeñas que serán capaces de atrapar la luz del sol (aprovechándola mejor) y convertirla en electricidad.

El futuro de la electricidad

 

Vivimos actualmente un contexto mundial en el que lo inalámbrico se ha convertido prácticamente en la norma. No quedan casi cables en nuestros dispositivos. Sin embargo, hay un elemento para el que seguimos necesitándolos: la electricidad. En este sentido, las investigaciones de estos especialistas en materia de ingeniería nos permitirían, de aquí a poco tiempo, poder desprendernos de este último cable.

Como su libro lo indica, avances de esta índole en la ingeniería para la utilización de los recursos naturales pueden en verdad cambiar para siempre nuestras vidas. Será cuestión de estar atentos a los cambios que vayan produciéndose en este sentido, para encontrarnos con un nuevo modo de utilización de la energía.

 

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