En simultáneo con los desarrollos tecnológicos e independientemente del rubro de cada empresa en particular, todas y cada una de ellas buscan generar nuevos desarrollos que les permitan aumentar la productividad, la competitividad y la satisfacción de sus clientes. Es este el foco de todos los negocios y es en función de ello que surgen el Big Data y el Internet de las Cosas.

Un contexto revolucionario

 

Actualmente, vivimos en un mundo en el que la sola información, como tal, no alcanza a modo de ventaja competitiva. Transitamos una revolución de las TICs, que ha traído interconectividad entre los individuos, cambiando de esa manera la naturaleza de las relaciones humanas y laborales, como así también la forma de hacer negocios. Por eso, ya no se trata solamente de contar con información, sino de poder analizarla y ponerla en práctica en función de los intereses empresariales.

La interconectividad actual ya no solamente se da entre los individuos. Esta, se ve aumentada también entre las máquinas y los distintos tipos de dispositivos. Ello ha permitido que se generen grandes cantidades de datos, que son superiores a la capacidad humana para abarcarlos y analizarlos. Es entonces que entran en juego el Big Data y el Internet de las Cosas. Se trata de herramientas analíticas que toman cada vez más fuerza debido a su potencial para facilitar y optimizar los procesos.

PNGBig-Data

https://www.softzone.es/2018/12/19/big-data-componentes-master/

La industria y el Internet de las Cosas y el Big Data

 

Lo que se conoce como Big Data, es la gestión de una variedad, de un volumen y velocidad de datos que son transferidos. Por su parte, el Internet de las Cosas es la interconexión que se da entre los dispositivos digitales, la máquinas, los objetos y las personas que se comunican entre sí mediante una red. Existe, además, un Internet Industrial de las Cosas, que implica el uso de la tecnología Internet de las Cosas (IoT) en la industria.

El Internet de las cosas lo que hace es ofrecer la posibilidad de conocer mejor las distintas condiciones de un equipo en todo momento, no solamente desde una central de control, sino también desde cualquier dispositivo. Si a eso se le añade la capacidad de modelar el contexto de operación del equipo y de correlacionar eso con información precisa de fallas, es posible dar inicio a la construcción de un modelo predictivo que se enfoque en evitar que sucedan eventos de falla.

Lo que permite la prevención de fallas en el ámbito industrial es brindar mayor seguridad. Al mismo tiempo, reduce el impacto en el ambiente, los costos de esas fallas y un aumento en la producción.

Además de esto, estas tecnologías permiten tomar decisiones basadas en el riesgo, done se pueden incluir los costos de cada falla y de la pérdida de la producción. Con estos modelos, se puede proyectar una falla y establecer estrategias para poder evitarla. Esto sucede si se cuenta con las herramientas analíticas necesarias para digerir el Big Data, que en su mayor parte proviene de dispositivos conectados a la nube.

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