Una de las competencias clave de cualquier ingeniero no está en la cantidad de conocimientos que acumula, ni siquiera de sus experiencias  profesionales. Su auténtico éxito está en su capacidad de gestionar el cambio, de sus patrones de flexibilidad, versatilidad y capacidad de cambiar y adaptarse a los diferentes escenarios en los que irremediablemente se va a encontrar inmerso tarde o temprano. En estos momentos de ambigüedad laboral, de incertidumbre, parece que las soluciones giran alrededor de los cambios de estrategias, de otros modelos de empresa, de otras estructuras organizativas o de valores distintos. Pero por más que teoricemos sobre modelos organizacionales, realmente cualquier cambio en una organización empieza por las personas de las propias organizaciones, pero… ¿cuánto se puede cambiar?, ¿en qué realmente cambiamos?, ¿qué es lo que nos hace cambiar?.
Gestión del Cambio. Dynatec busca Ingenieros en todo el mundo
Cambiar es difícil, pero más difícil aún es asumir la necesidad del cambio ya que implica afrontar nuevos retos y procesos de aprendizaje, se necesita tiempo, paciencia y un amplio conocimiento de uno mismo, desaprender y reaprender. Hablamos con Milagros Guerrero Vaquero psicólogo y coach ejecutivo de Blog Human REC  quien nos explica cómo la gestión del cambio se basa en tres procesos que denominaremos “Las tres A”

Aceptación emocional

La simple idea del cambio suele venir acompañada de un sentimiento de miedo y resistencia. Nos damos cuenta de que vamos a dejar atrás la comodidad y los hábitos a los que estamos acostumbrados para adentrarnos en un territorio desconocido. Aceptar la incertidumbre y gestionar las emociones que giran alrededor de ese miedo constituyen el primer paso a dar en el proceso de cambio que vamos a emprender.

Análisis

Solemos hacer valoraciones de nosotros mismos basándonos en creencias y aprendizajes que se han consolidado a lo largo de nuestra vida, de nuestra formación, de nuestro trabajo y de las personas con las que nos hemos vinculado, relacionado o lo estamos haciendo. Para poder empezar a cambiar es preciso realizar un ejercicio de deconstrucción de nuestra propia identidad vinculada a acciones y creencias conscientes y menos conscientes y llegar a entender qué significado tiene para uno mismo parte de lo que hacemos y de donde nacen las resistencias. Preguntarnos y analizar posibilidades desde otro punto de vista de observador, saber escuchar y hacer un ejercicio crítico de hábitos y costumbres. Alcanzar un conocimiento profundo de nosotros mismos es clave para rediseñar nuestra carrera profesional, nuestra forma de relacionarnos, de entendernos con los otros, en definitiva de vernos y sentirnos de otra forma. Solo así podremos reorientar nuestras capacidades y aptitudes.

Ambiente

Una vez que hemos dominado el miedo y somos conscientes de nuestras capacidades, el siguiente paso consiste en conocer el entorno, reevaluar las formas en que se relacionan con nosotros, reorientar antiguos modos e interactuar para ajustar los cambios que puedan darse en un nuevo escenario de mayor efectividad. En este proceso de reorientación o rediseño, es fundamental interaccionar con este entorno con otros parámetros y crear nuevos patrones que nos vayan a permitir adaptarnos a la nueva realidad que a veces por desconocida no es valorada.
La curva del Cambio.
Ahora hagamos un ejercicio, vamos a dedicar algo de tiempo a observar y evaluar algunos procesos de cambio que se están desarrollando cerca de nosotros, en nuestro entorno político, empresarial, hasta de estilos televisivos o familiares y a continuación vamos a diagnosticar las tres A inmersas en ellos… con este ejercicio, cada vez que te propongas un reto y practiques, estarás entrenando la competencia que te llevará al éxito.
 
Si quieres saber más sobre este tema, te recomendamos el libro: “Solo a los bebés les gusta que les cambien los pañales” de Jose Manuel Gil (Deusto).

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