Desde hace un tiempo a esta parte, hemos empezado a notar un cambio en la relación entre los conceptos «Mujer» e «Ingeniería». Solían verse como roles que difícilmente se podían compatibilizar. La baja participación de personas de género femenino en las carreras de Ingeniería y a modo profesional, se mantuvo con un comportamiento similar durante más de diez años. Actualmente, este tipo de ideas está empezando a ser revisado y notamos con alegría que ya no parece extraño ver mujeres liderando equipos de ingenieros, ni estudiantes femeninas en las aulas de las facultades con orientaciones de la rama.

Fuente: http://manzanamecanica.org/2013/09/discriminacion_positiva_para_mujeres_en_ingenieria.html

 

Un ejemplo de lo que ocurría años atrás, es que en 1975 el ABC publicó una reseña en  junio de 1975 presentando a María Dolores Norte Gómez como la primer mujer ingeniero de Minas que salía de la escuela española. Así, surge la pregunta de por qué puede ocurrir algo de estas características.

Existen muchas investigaciones relacionadas con la discriminación negativa respecto de la mujer en términos de estudios, profesiones, empleos y demás roles que ocupados por el género femenino, pero podríamos distinguir simplificando algunos de los siguientes aspectos:

  • Los estereotipos asociados a la cultura de la Ingeniería, han asociado a la misma con el género masculino
  • El apoyo del entorno familiar, se suele dar más explícitamente a otros campos
  • El «techo de cristal», o las barreras inherentes y atribuidas a la dificultad  para equilibrar familia y trabajo, donde este tipo de actividad suele asociarse a jornadas laborales extensas

Lo cierto es que el aporte de la mujer en la Ingeniería nos parece clave. En una entrevista realizada por el diario El mundo hace unos meses atrás, se presentó la mirada de 10 mujeres españolas que eligieron la Ingeniería como ámbito de desarrollo personal y profesional. Cuentan sus experiencias y vivencias que van desde recuerdos de resistencia de algunos profesores a que avancen en sus estudios ( a los apoyos generalizados de sus congéneres y compañeros para que se reciban así como algunos lugares comunes en el ámbito profesional. Pero lo principal que resaltamos del artículo es la motivación, empeño y ganas de llevar a cabo su vocación como motor de sus logros

 

Fuente: Snapshot del artículo. Haz click en el vídeo para ver la experiencia de estas mujeres ingenierias

¿Cómo logramos colaborar a seguir venciendo barreras?

Lo primero que debemos de hacer es informarnos, avanzar sobre mitos y visibilizar el tema. En un artículo publicado por Bárbara Poblete y Nancy Hitschfeld , académicas Depto. de Ciencias de la Computación, sobre discriminación positiva en Ingeniería de Chile, nos comentan que en 2013 por primera vez  lograron instaurar 40 cupos en la Universidad de Chile exclusivos para mujeres.

El objetivo de esta iniciativa es colaborar con la equiparación de oportunidades en el acceso al estudio por género en Ingeniería. Si bien es una medida a corto plazo, buscó instalar el tema, darle difusión al tema para también motivar a que las mujeres vean a la carrera como atractiva.

En el estudio «Mujeres e Ingeniería. Caso de estudio en la ETSII-UPM» realizado por  Natalia Álvarez Liébana, Ana Moreno, Vicente Riveira y  Carlos Mataix, llegando a las conclusiones, encontramos algunos datos muy interesantes para tener en cuenta. Según su investigación:

  • Cuentan con un perfil psicológico fuerte, ya que analizan más la elección de la carrera y se deben ver atravesadas por los estereotipos que actúan en su contra.
  • El apoyo familiar es clave, para que sea exitoso su paso al título de grado y consigan un empleo acorde a sus estudios
  • Las mujeres que participan en las carreras, suelen «natularizar» la situación, no sintiendo discriminación negativa, aunque esperan y asumen un trato distinto en sus carreras profesionales

Los cambios que hubo en las carreras de Ingeniería en los últimos 30 años, en materia de investigaciones, descubrimientos y avances radicales también deben de ser un motor para que hayan más mujeres en nuestro ámbito. Lo que necesitamos considerar hoy no es el género de una persona sino su conocimiento, empeño y fiabilidad en la tarea que llevemos a cabo.

Un punto y aparte para la AMIT, Asociación de mujeres investigadoras y tecnólogas, que es una Organización No Gubernamental de ámbito estatal, integrada por investigadoras y tecnólogas de variadas disciplinas, procedentes de la Universidad, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la industria.  que tiene como objeto conseguir la igualdad en las Ciencias y la Tecnología, elaborando redes, reclamando datos, organizando debates y visibilizando a las científicas y los resultados de sus trabajos.

Te sugerimos visites su página (http://www.amit-es.org/) para enterarte de más sobre la temática

 

 

 

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