¿Sería posible controlar el tráfico sin necesitar la utilización de los semáforos?

Los semáforos son sistemas que operan a través de un proceso de conmutación en fases. La transición entre las fases de éste requiere de un tiempo relativamente alto, que acaba por dificultar el tránsito en las intersecciones. Sin embargo, esta tecnología cuenta con una trayectoria de ya más de 150 años de aplicación.

¿Semáforo? ¡Ya no más!

Durante los últimos años, la ingeniería ha buscado desarrollar nuevos sistemas de información y de control del tráfico. Uno de estos – y tal vez el más importante – es el sistema de autoconducción de los vehículos. Esta nueva tecnología comienza a lograr una cuidadosa regulación de los tiempos de los trayectos de cada vehículo, pudiendo así sincronizar los tiempos de llegada a las intersecciones. Los sistemas de control se basan en una ranura de tiempo específica. De este modo, los intervalos de tiempo para acceder al área de la intersección son aplicados a cada vehículo de forma particular, a través de un algoritmo de planificación. Es así como los automóviles consiguen controlar su velocidad cuando comienzan a acercarse a la zona de la intersección.

Si bien esto representa avances significativos en materia de ingeniería tecnológica para el control de tránsito, una política que apunte a individualizar estos sistemas en cada automóvil no resultaría eficaz y podría generar los mismos problemas que se observan habitualmente. Por esto, sería más eficiente dar lugar a la formación de un ejército de vehículos con estas características y servicios.

Este nuevo sistema que ha comenzado a ver la luz a través de los importantes avances en materia de ingeniería, podrá ser colocado en autos tanto parcial como totalmente autónomos, equipados con una tecnología destinada a lograr la intercomunicación entre distintos vehículos y la introducción de sensores que buscan que éstos puedan mantener las distancias de seguridad, eliminando o reduciendo, de esta manera, la necesidad de frenar o bajar la velocidad al momento de llegar a las intersecciones.

¿Cómo funciona?

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http://www.iro.umontreal.ca/~echo/Conference/2014/AbdelhakimHafid.html

Según estudios realizados por especialistas en ingeniería, este nuevo sistema de control de tráfico funciona con mecanismos similares a los utilizados para la gestión de las franjas horarias. De esta forma, cuando el vehículo se aproxima al área de la intersección, envía una señal de comunicación de manera automática, avisando que se encuentra en el sistema central de gestión del tráfico, de modo de poder acceder a la intersección.

Cuando un vehículo equipado con estos sistemas se acerca al área de la intersección, se le es asignada una ranura de tiempo determinada para realizar el cruce. Esto ayuda a eliminar la necesidad de desaceleración y el freno, de modo de reducir el gasto de combustible y las maniobras que puedan ser perjudiciales para el motor, así como la emisión de gases que sean contaminantes para el medio ambiente.

Por otro lado, investigadores aseguran que estos sistemas pueden llegar a duplicar la capacidad de las intersecciones, debido al número de vehículos que pueden pasar a través de ellas en un período de tiempo determinado.

En esta ocasión, la ingeniería llega para ayudarnos a optimizar nuestro tránsito en las ciudades, así como para colaborar con el cuidado del medio ambiente en que vivimos. ¿Con qué otras magníficas invenciones podrá sorprendernos de ahora en más? Lo descubriremos aquí.

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